1. Aprovecha la luz del día;
Siempre que la orientación de tu casa lo permita, intenta sacar el máximo rendimiento a esta fuente inagotable de luz. Sitúa mesas de estudio o lugares de lectura en zonas próximas a las ventanas para ganar luz natural, o coloca espejos dentro de la casa para aprovechar al máximo la luz del día. Una estrategia que ya se usaba en la antigüedad para iluminar y que ahora podemos sumar a nuestros compromisos para ahorrar luz, pagar menos y cuidar el planeta.
2. Si te vas de tu casa, asegúrate de que esté la luz apagada, pueden gastar mucho en el tiempo en el que no estés.
3. Si tienes que poner la lavadora o el lavavajillas, ponlo lleno, en vez de en partes, consume menos.

5. Desconecta los aparatos que no uses, si no los estás usando gastan luz sin necesidad.
6. No dejes la nevera o el congelador abierta, aparte que se estropean los alimentos del interior, el frio de dentro sale fuera y la nevera esta enfriando toda la casa sin sentido, y gastando luz.
7. Usa bombillas de bajo consumo, una bombilla común transforma el 2,6% de la energía que precisa en luz. Las lámparas de ahorro tan sólo necesitan un 50 y un 80% menos de energía que las bombillas convencionales para generar la misma cantidad de luz.
8. Evita los colores oscuros en las paredes, absorben la luz.
9. No tapes los radiadores con muebles, poner un mueble delante de un radiador para taparlo no es una buena idea, ya que con ello pierde su eficiencia y reduce su rendimiento calórico. Si el elemento que está más cerca es un mueble, éste absorbe el calor impidiendo que se distribuya correctamente por toda la habitación
10. Cuando pongas el horno, apágalo 10-15 minutos antes y que se termine de cocinar con el calor que queda dentro del horno.






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